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domingo, 17 de mayo de 2015

Arroz con Mariscos


Los mariscos me encantan desde que era chiquita. Tengo el recuerdo de ir a un restaurant con mi abuelo y sus amigos y pedir los langostinos enteros, pelarlos y comerlos bien fresquitos, y ahí no tendría más de 5 o 6 años. Pero ya desde esa edad era una amante de los mariscos, supongo que algo tendrá que ver la sangre española que corre mis venas.

Mi esposo estaba organizando un asado con amigos y a último momento se cayó el asador con toda la carne un domingo a la tarde y con todas las carnicerías cerradas el lunes feriado. Tratando de ayudarlo con distintas alternativas, decidimos hacer un arroz con mariscos, medio a las apuradas y con lo que conseguimos
Primero blanqueamos los langostinos, mejillones y almejas, hirviéndolos 40 segundos, luego pelamos los langostinos y con las cascaras de estos hicimos un caldo para el arroz, hirviendo las carcasas en abundante agua y sal, pimienta y pimentones.
Luego cociné los morrones con la cebolla y el ajo con aceite de oliva a fuego muy bajo hasta que queden tipo caramelizados durante bastante tiempo, cuando veo que le falta poco tiempo, empiezo con el arroz que lo hago tipo risotto. Primero salteo la cebolla con manteca, cuando ésta se vuelve transparente, le agrego el arroz y después de mezclarlo con la manteca y la cebolla le hecho el vino blanco, cuando este se va evaporando empiezo a echarle de a poco el caldo, mientras voy condimentando con sal, pimienta recién molida y distintos tipos de pimentones (dulce, picante y agridulce), unos minutitos antes que el arroz esté a punto, le tiro el azafrán, los mariscos, las cebollas y los morrones para que terminen de cocinarse todos juntos y se unan los sabores.

Ya está listo este arroz con mariscos para disfrutar en Familia o con Amigos.









viernes, 8 de mayo de 2015

Risotto de Mollejas

Me encanta cocinar lo que me gusta, cada vez que cocino y siento los olores, veo como está quedando la comida, lo disfruto, me hace feliz. Siento que es muy bueno que a mi esposo también le guste, porque así probamos recetas o podemos cada uno ocuparnos de determinas partes de un plato y disfrutarlo finalizado. Así hicimos con el risotto de mollejas. 
Debo confesar que la gran mayoría de las veces que hacemos el risotto lo hacemos acompañados con langostinos, pero esta noche no teníamos  y decidimos frenar en la carnicería para hacerlo con unas mollejas. Y en ese momento repartimos los roles, yo me hago cargo del risotto, amo hacerlo, ver como se convierte en ese cremoso arroz perfecto y Walter, mi esposo se ocupó de las mollejas, que tengo que reconocer que le salen excelentes. Para acompañar hicimos unas bombas de papa, que acá les vuelvo a dejar la receta http://paladarnegrocomida.blogspot.com.ar/2015/04/receta-bombas-de-papa.html
Empezamos con las mollejas, la parte de Walter. Primero las limpió, sacándoles toda la grasa, luego las selló en una sartén (cocinándolas 2 minutos de cada lado) para luego pintarlas con una salsa que preparamos de aceite de oliva, salsa de ají picante, miel, pimentón dulce y picante, sal y pimienta. Hicimos bastante de esta salsita, para ir pintando las mollejas cada 20 minutos aproximadamente, las cocinamos a fuego mínimo alrededor de dos horas.
Cuando a las mollejas les faltaban alrededor de media hora, comenzamos con el risotto. En una olla pongo la manteca, cuando esta derretida, echo las cebollas picadas bien chiquitas hasta que estén transparentes, una vez que esto ocurre le tiro el vino blanco y mezclo hasta que se evapore el alcohol. A partir de este momento cada vez que el arroz lo pida le voy echando un cucharón de caldo. 
En este caso use caldito Knorr de vegetales. A medida que se va cocinando lo voy condimentando con sal, pimienta, pimentones y últimamente estoy usando una mezcla de especies para paella que contiene un azafrán bastante bueno y le da un buen color al plato. Igualmente cuando veo que ya casi está el arroz, el último cucharón es una mezcla de caldo con un tubito de azafrán (si tenés azafrán en hebras muchísimo mejor), una vez que se absorbe este último cucharón, apago el fuego, incorporo la manteca y el queso parmesano rallado., en este plato no le escatimo para nada y le pongo grandes cantidades de ambos ingredientes, porque son los que le dan gusto y consistencia a esta receta.

En este momento le agrego las mollejas, y ya está el plato perfecto para disfrutarlo. Este risotto se puede hacer de langostinos, de salmón, de pollo, de champignones, o de lo que la creatividad de cada uno se anime!